La cloromicetina es un fármaco de la familia de los antibióticos de amplio espectro. Reduce numerosas infecciones bacterianas, incluidas las de la sangre, el cerebro, los pulmones y otros órganos importantes. Sin embargo, no es eficaz contra las enfermedades víricas, los resfriados o la gripe.
En España, el medicamento se comercializa bajo diversas marcas, entre ellas Cloromycetina y Cloramfenicol Normon. La disponibilidad de estas marcas puede variar dependiendo de la región y de las prácticas de prescripción de los profesionales sanitarios.
En España, la Cloromicetina y sus equivalentes están aprobados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), responsable de la regulación y supervisión de los medicamentos de uso humano, garantizando su seguridad, eficacia y calidad.
La cloromicetina está clasificada en España como medicamento de venta con receta. Debido a sus posibles efectos secundarios, incluido el riesgo de anemia aplásica, debe ser prescrito por un profesional sanitario autorizado. El uso de cloranfenicol se restringe generalmente a situaciones en las que antibióticos menos tóxicos no son eficaces o no están disponibles.
Aunque observe mejorías en su salud, nunca deje de tomar Cloromicetina antes de lo sugerido por su médico. Si deja de tomar el medicamento demasiado pronto, podría empeorar la situación. Hasta que no sepa cómo le afecta este medicamento, tenga cuidado al manejar maquinaria, conducir, escalar o realizar otras acciones de riesgo. Evite el consumo de alcohol. Antes de administrar este medicamento a un niño, consulte siempre a un médico.
Consulte a su médico si padece o ha padecido alguna de las siguientes enfermedades: afecciones cardiacas (como ritmo cardiaco irregular), enfermedad renal o hepática, anemia u otras afecciones sanguíneas, alergia al cloranfenicol o a medicamentos relacionados, alimentos, colorantes o conservantes, problemas digestivos o intestinales, especialmente colitis, problemas dentales, embarazo, lactancia o intención de quedarse embarazada.

En España se han realizado varios estudios y ensayos clínicos con cloranfenicol para evaluar su eficacia y perfil de seguridad. Uno de ellos fue "Cloranfenicol en el tratamiento de las infecciones oftálmicas: Un ensayo multicéntrico español" Su objetivo era evaluar la eficacia del cloranfenicol en el tratamiento de la conjuntivitis bacteriana en una población española. Participaron en él más de 500 pacientes con conjuntivitis bacteriana confirmada de varios hospitales españoles. El estudio concluyó que las soluciones oftálmicas de cloranfenicol eran muy eficaces, con una tasa de éxito del 92% en la erradicación de las infecciones bacterianas. Sin embargo, el estudio también informó de efectos secundarios leves en alrededor del 15% de los participantes, como irritación ocular y visión borrosa.
Otro estudio se denominó "Eficacia del cloranfenicol en infecciones bacterianas multirresistentes" Su objetivo era explorar el uso del cloranfenicol como tratamiento alternativo para las infecciones causadas por bacterias multirresistentes (MDR). participaron en este estudio 120 pacientes con infecciones MDR que no respondían a los antibióticos de primera línea. El cloranfenicol fue eficaz en aproximadamente el 75% de los casos. El estudio concluyó que, aunque el cloranfenicol puede ser una opción valiosa para las infecciones MDR, es necesario un seguimiento cuidadoso debido a los posibles efectos adversos.
La cloromicetina está disponible en España en varias formas, entre las que se incluyen:
- Soluciones oftálmicas: 0.concentración al 5%, utilizadas para el tratamiento de infecciones oculares.
- Pomadas oftálmicas: concentración del 1%, utilizadas en casos de infecciones oculares más graves.
- Cápsulas orales: Normalmente 250 mg o 500 mg, utilizadas para infecciones bacterianas sistémicas.
- Forma inyectable: Para uso hospitalario en casos de infecciones graves en las que otros antibióticos no son adecuados.
Este medicamento suele tomarse en dosis de 50 miligramos (mg). Se aconseja tomar la medicación cuatro veces al día, según el horario previsto.
Este medicamento debe ir acompañado de algunos líquidos. Cuando utilice Cloromicetina, es mejor que beba varios vasos de agua al día para proteger sus riñones. Puede tomarlo con el estómago vacío o con comida. Tomar el medicamento con alimentos disminuye las molestias gastrointestinales y facilita la absorción del medicamento por el organismo.
Se recomienda tragar las cápsulas enteras. Nunca las abra, mastique, rompa ni triture.
Para que el medicamento se mezcle uniformemente, agite bien la bebida antes de usarla. Utilice una cuchara dosificadora o un vaso para medicamentos con una marca específica para asegurarse de que está tomando la cantidad correcta.
Siga las instrucciones de su médico y las que aparecen en la etiqueta de su receta.
Intente tomar la dosis tan pronto como lo recuerde si se le olvidó tomarla. Tome sólo una dosis si ya es hora de la siguiente. No es necesario duplicar la dosis.
Cualquier medicamento utilizado en exceso podría tener efectos perjudiciales para su salud. Consulte inmediatamente a su médico si cree que ha tomado una sobredosis.
La cloromicetina puede interactuar con lo siguiente:
- Clorpropadan
- Vitaminas del grupo B y fenitoína
- Hierro
- Antibióticos Paricalcitol
- Didaxercalciferol Rifampicina
- Warfarina Entacapona
- Píldoras anticonceptivas o anticonceptivos orales
- Tolbutamida, Ramelteon y Fenobarbital
Esta no es una lista exhaustiva de interacciones.
Hable con su médico sobre el uso de su medicación con alimentos, bebidas o tabaco.
Los efectos secundarios más frecuentes de la Cloromicetina notificados en España incluyen problemas gastrointestinales como náuseas y diarrea, reacciones alérgicas leves como erupción cutánea o picor, e irritación localizada cuando se utiliza en colirios o pomadas. Aunque en general se tolera bien a corto plazo, se han dado casos raros pero graves de supresión de la médula ósea, lo que subraya la necesidad de una supervisión médica cuidadosa.
Debe tener en cuenta los siguientes efectos secundarios reacción alérgica (edema de la cara, labios, garganta o lengua; urticaria, picor, erupción cutánea o hinchazón); dificultades respiratorias, dolor torácico y disnea escalofríos, fiebre y dolor de garganta; vómitos y náuseas; rigidez muscular, espasmos, hormigueo en manos o pies (temblor) o entumecimiento; orina oscura, heces blandas o difíciles de orinar, diarrea o ambas dolor de cabeza, aturdimiento, zumbido de oídos o pérdida de audición; hinchazón, gases en el estómago, calambres, indigestión o molestias estomacales; palidez, enrojecimiento, ampollas, descamación o desprendimiento de la piel, especialmente en el interior de la boca; palpitaciones: latidos del corazón rápidos, martilleantes o irregulares; problemas de debilidad y agotamiento en el hígado, los ojos y la piel; hematomas o hemorragias inusuales; síndrome gris: tez gris azulada, estómago hinchado, baja temperatura corporal, respiración irregular.
Notifique inmediatamente a su médico si estos efectos persisten o empeoran. También pueden aparecer otros efectos adversos; ésta no es una lista exhaustiva. Hable con su farmacéutico o médico si sufre cualquier otro efecto adverso no mencionado anteriormente.
Guárdelo a temperatura ambiente, por debajo de 30 grados Celsius (86 grados Fahrenheit), lejos de la humedad, el calor directo y la luz solar. Guárdelo lejos de lavabos y cuartos de baño. Los medicamentos deben mantenerse fuera del alcance de los niños y lejos de los animales domésticos.
Si desea información adicional sobre este medicamento, consulte a su médico.
Marcas en España
Las marcas más vendidas de medicamentos a base de cloranfenicol en España son:
- Cloromycetina;
- Cloramfenicol Normon;
- Levochlor.
En España, varios antibióticos se consideran alternativas al cloranfenicol, dependiendo del tipo y la gravedad de la infección:
- Eritromicina: Comúnmente utilizada para infecciones oculares como alternativa al cloranfenicol.
- Azitromicina: Otro antibiótico macrólido que puede servir como sustituto en determinados casos.
- Doxiciclina: Un antibiótico de tetraciclina utilizado para una serie de infecciones, incluidas las resistentes a otros fármacos.
- Ciprofloxacino: Antibiótico fluoroquinolónico utilizado para infecciones bacterianas graves, incluidas las oculares.
A menudo se prefieren estas alternativas debido a un perfil de efectos secundarios más seguro y una eficacia similar. Sin embargo, la elección del antibiótico depende de la cepa bacteriana específica, los antecedentes del paciente y los patrones de resistencia.
Puede pedir este medicamento online y pagar con una de las principales plataformas españolas de pago online además de tarjetas de crédito/débito y PayPal son Sepa Débito Directo, Trustly, Paysafecard, y Satispay.